Por suerte, las crisis generan debates - más aún una crisis como la actual, fruto de un patrón reiterado de apuestas financieras lucrativas pero autodestructivas que puso en riesgo las economías de Estados Unidos y de buena parte del planeta. Sin la rápida intervención impulsada por el Presidente Obama, si hubiese sido dejada a su propia lógica destructiva, la crisis subprime habría arruinado a una buena parte del mundo por la falta créditos y de recursos. Modelos financieros sin respaldo convertidos en artefactos de ciencia ficción y compuestos de derivados que se suponían instrumentos de garantía de capitales de riesgo - resultaron ser garantías inexistentes de apalancamientos especulativos. Se requiere mucha imaginación para entender una deriva financiera de esta magnitud que dejará una huella de desempleo y sufrimiento por el mundo.
Los debates en marcha en la actualidad se dan en medio de gestiones de los gobiernos para prevenir la caída del producto y recuperar la dañada actividad financiera y económica. En el debate surgen aspectos notables relativos al conocimiento económico y a las distintas experiencias históricas en esta compleja área. Mal que mal, tras la Gran Depresión de los años treinta, muy pocos países industriales salieron bien de la crisis, entre los cuales destacaron Estados Unidos y Suecia. La gran mayoría vivió décadas de frustración, estancamiento y pobreza, catástrofes políticas y guerras.
Hoy corren, por lo menos, dos o tres debates de manera simultánea - sin contar aquellos aún incipientes que genera el impacto de la crisis en los países latinoamericanos y por sus eventuales consecuencias políticas.
El primer debate, el más coyuntural, lo produce AIG, aseguradora norteamericana gigante, 'rescatada' con masivos recursos fiscales de una eventual quiebra, que de producirse, arrastraría consigo al universo. Años de prácticas especulativas y mega-apalancamientos de muy débil respaldo (paradojal por tratarse de una aseguradora y de equipos de profesionales contra - riesgo) y una adicción a las malas prácticas la llevó ahora a realizar pagos por cuantiosas sumas en bonos a sus ejecutivos, asunto que ha generado una fuerte reacción de rechazo en la opinión pública y ahora también del Presidente Obama.
El segundo debate, también doméstico, es por las declaraciones de Bern Bernanke, presidente del Banco Federal, que anuncia el fin de la crisis financiera para fines de año, se trata de una buena noticia después de todo , un alentador pronóstico cuestionado nada menos que por el nobel Paul Krugman.
El tercer debate relacionado con la crisis trata de diferencias transatlánticas - por políticas de estímulos fiscales y por el rechazo de gobiernos europeos a incrementar sus montos de manera coordinada como lo solicita el Secretario del Tesoro Geithner.
Y por último, un debate local en España pero que interesa también a América Latina - con la participación de Paul Krugman en conversación con el Presidente del Gobierno español J.L.R. Zapatero. Comparten el ideal de cuidar la protección social, pero Krugman ve difícil la situación de España si no emprende reformas estructurales para contrarrestar la caída de las inversiones. Una discusión pertinente también para América Latina exportadora que observa, al inicio paralizada por la impresión causada por la escala de los recursos en juego, y resiente ahora también la contracción de 'sus' mercados de exportación y la caída de la generación de empleo y el aumento del desempleo.